Yo vivo feliz con mis sueños y los tuyos
A veces me pregunto si es suficiente para ti
Yo muero feliz con mi incienso y tu orgullo
En el momento que aquello cruel venga por mí
Yo tuviera llena las playas de floururo
Soplaría los pechos del más puro carmesí
Por tal que, por ahí, en algún bosque oscuro
Tu sonrisa dorada se apiadara de mí
Si la luz fuera verde, y el día se hiciera nulo
Los meses, los años, y no hubiese fin
No estaría mal, que al morir el futuro
Tu y yo nos quedaramos aquí
Yo tengo ganas, vientos y murmullos
Aunque me daría lo mismo si no o si sí
Ya no me importan tanto los capullos
Desde aquel día que yo te conocí